¿Amor o engaño? \ Relaciones de pareja
Amor es el sentimiento más fuerte en el mundo. Los que han tenido suerte de encontrar su alma gemela, alimentan la envidia de la gente solitaria. Pero nadie da garantía de que tu pareja te quiere de verdad, y no finge. Puede ser que no seas más que una persona cómoda para él o ella, y que te dice lo que quieres oír en lugar de lo que piensa y siente realmente.
Uno de los indicadores más evidentes son las palabras de tu pareja. Para una persona enamorada existe sólo el objeto de su sentimiento, y todas las otras cosas pierden su importancia. Pués si tu pareja no deja de mencionar a su ex, cuenta de buena gana sobre sus relaciones anteriores y las compara con vuestro amor, en la mayoría de casos, no te quiere realmente.
Además si tu pareja te exige la intimidad sexual es una señal muy mala. Cuando para una persona es lo más importante, queda claro que esté contigo para satisfacer sus propias necesidades físicas. Lo peor todavía si amenaza con romper vuestra relación en caso de no practicar el sexo. Una persona enamorada nunca lo hará, porque no puede humillar el objeto de su adoración de manera tan brutal.
A lo contrario, si tu pareja quiere conocer a tu familia y a tus mejores amigos, es el signo de un sentimiento serio. El hombre que está seguro de su amor y que tiene planos para un futuro común, no huirá de tus padres o hermanos sino también te presentará a su familia con alegría y con orgullo. Pués recuerdes que ningún macho no llevará a una mujer casual a su casa para presentarla ante toda su familia.
Además tienes que prestar atención a los regalos que te hace tu media naranja. Si alguien realmente te ama, entonces tendrá ganas de conocerte mejor y sorprenderte por algo especial. Dulces clásicos y rosas rojas son regalos ideales para un compañero de trabajo o una persona poco conocida. Así que alguna cosita original y única, escogida con cuidado y atención para tí, es el mejor testimonio de interés sincero del donante.




Estamos en pleno siglo 21, la época de las nuevas tecnologías y el progreso tecnológico. Internet puede ser considerado como uno de los mejores logros de la ciencia y la técnica, pues todos sin excepciones podemos usar las inmensas posibilidades que ofrece. Gracias a Internet las distancias entre personas se han reducido y los corazones solitarios han conseguido 
A veces después de haber conocido una pareja en la que la mujer es 10 años mayor, nos estamos preguntando si realmente la edad no es ningún obstáculo para el amor.
Seguramente muchas mujeres se han hecho la pregunta de si existe el amor verdadero y si se puede llamar “amor” a lo que sienten por un hombre. En realidad no es tan difícil conocer si tus sentimientos son verdaderos o no. ¿Qué es el amor verdadero? Es un sentimiento que cada mujer sueña experimentar en su vida. Pero es necesario reconocer que no todos los que sueñan con ese amor, el destino regale finalmente la posibilidad de encontrarlo.
La traición en el amor y en la amistad es un tema eterno. La traición en sí misma es dolorosa, y más aún, porque en la mayoría de los casos, nos llega de las personas que más amamos, ya sea un amigo, una amiga, el esposo o de las dos partes. No nos enseñaron a traicionar ni a ser traicionados, aun así enfrentamos la traición. Y es que resulta muy doloroso. ¿Pero por qué existen la traición y la infidelidad, para qué traicionamos a nuestros seres queridos? La traición en el amor lleva al sufrimiento. No obstante, sufre tanto el que ha sido traicionado como el que traicionó. La traición, el pecado más grave para Dante Alighieri, el autor de la Divina Comedia, se castiga con bajar a la persona al último círculo del infierno.
El amor y el matrimonio son una fuente inagotable para la inspiración de los escritores y filósofos. El concepto del amor está relacionado con la ética de los sentimientos más profundos e íntimos y también con el estado espiritual que están dirigidos hacia el objeto de la simpatía.
Tarde o temprano la mujer puede encontrarse con que su mejor amigo, a quien conoce desde hace mucho tiempo, se le manifiesta una simpatía más que amistosa. El hombre ya no se siente satisfecho con sólo unas simples charlas o con pasar el tiempo juntos. O al contrario, es la mujer la que empieza a sentir algo más que una simple amistad. De repente se da cuenta de que la amistad y el amor son conceptos incompatibles, que hace falta elegir entre ellos o renunciar a las dos cosas. Pero sigue insistiendo que ese amigo es muy bueno, que no encontrará a nadie mejor, que sólo él puede hacerla feliz porque la entiende mejor que nadie, siempre la apoya en los momentos difíciles y la trata muy bien. De ahí surge la pregunta si merece la pena mezclar los conceptos de la amistad y el amor y si es posible convertir el primero en el segundo. 